Montañeses 2958
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Incumplimientos legales y reglamentarios
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Algunas Leyes Vigentes
Lecturas sugeridas
Siempre se sabe quién es quién
2009. Siempre se sabe quién es quién, y fueron varios. Por acción y por omision
Véalo aquí. Sólo fue cuestión de tiempo
Este sitio encuentra su razón de ser en 2006 por la desinformación y el incumplimiento por parte de la administración del consorcio.
Su objetivo es brindar a los copropietarios un medio informativo más, que les permita conocer mejor los problemas que los involucran y de los que son únicos responsables.
Allá tuvo origen y hoy, en 2008, sigue bajo la influencia nefasta de un mismo personaje, amo y señor del consorcio; ayer, de sus dineros y haciendas al mejor estilo feudal; hoy, amparado por un administrador cómodo o pusilánime, que no mueve un dedo ante los insultos, descalificaciones y amenazas públicas proferidas en Asambleas por él presididas. Todo este cuadro mafioso sucede ante la presencia consentida y muda de cinco o seis consorcistas, meros espectadores que con su pasividad otorgan y fomentan este accionar nefasto para el consorcio.
"El peor de los analfabetos es el analfabeto político. El no escucha, no habla, ni participa de los acontecimientos políticos. El no sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pescado, de la harina, del alquiler, de los zapatos y el de los remedios dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan bruto que se enorgullece inflando el pecho diciendo que odia la política. No sabe el imbécil que de su ignorancia política nacen las prostitutas, el menor abandonado, y el peor de todos los bandidos, que es el político embustero, el corrupto lacayo de los explotadores del pueblo". Bertolt Brecht - El texto anterior fue tomado del FORO DE DISCUSION del MANIFIESTO ARGENTINO de MEMPO GIARDINELLI y otros.
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Una renuncia demorada y no concretada
La renuncia anunciada por Daniel Pérez la noche del 27 de marzo de 2006 a la administración del consorcio, era un hecho cantado.
Como él mismo dijo, no estaba dando las respuestas que él quería dar, -y que sí supo dar en su momento, agregaría yo-.
Su presencia y sus explicaciones tuvieron buena acogida por parte de los presentes, y dio la impresión que encontraban un alivio a varios meses de ausencia y desatención de muchos temas.
Durante abril y mayo prometió continuar con la ayuda de un colaborador, para llamar a Asamblea que designe al nuevo administrador en la primera quincena de este último mes.
En esa misma Asamblea se tratará la Rendición de Cuentas y Balance de gestión del largo ejercicio que va desde marzo de 2004 a la fecha reciente, que no fue aprobado por errores de la administración.
Hoy, en pleno mayo, no ha dado señales de vida ni mucho menos de atención al consorcio. Ni él, ni nadie. Otra vez su palabra ha tenido el mismo valor de la piedra. ¿Semejanza con alguna faz, tal vez?
Consejo de administración: no se lo entiende
Este tema pareció tocar puntos sensibles de algunos de los presentes y dio la impresión que en algún caso se esperaba un reconocimiento laureado que en los hechos no se dio.
Fue evidente una clara indigestión e indisposición por esa ausencia y apareció algo parecido a un fundamentalismo por la medida extrema o por la negativa misma.
Pese a ello fueron elegidos para integrar el Consejo, las señoras Liliana Aquino, Teresa Rodríguez y María Marta Tricarico, mientras que dos de los actuales miembros acompañarán hasta el final de gestión a Daniel Pérez pero manifestando expresamente su abstención en la elección del nuevo administrador.
Es evidente que muchas cosas fueron omitidas, ignoradas o consentidas por quienes tuvieron esa responsabilidad. Puede entenderse su incomodidad.
Pero ante los hechos, también deberían tener la capacidad para entender la justa indignación de otros.
Lectura sugerida
La verdadera condición del ser humano
Un estudio imprescindible

Cuando alguien pretende mejorar una prestación o un servicio deberá partir de algún estudio y de alguna certeza, entre otras cosas.
El estudio para avalar el cambio, y la certeza para no empeorar la situación anterior.
¿Cuántos kilowatts mensuales consumen dos ascensores en sus motores, cuántos en su iluminación, cuántos la bomba elevadora de agua, y cuántos consumía el sistema anterior de iluminación de palieres y cuánto consume ahora? ¿Hay datos?
Ese hubiera podido ser un estudio básico que permitiera ver dónde actuar, dónde ahorrar, dónde mejorar, dónde invertir.
Ejemplos:
Ascensores

Un tubo de 20 watts en 24 horas consume 480 watts. 2 tubos, 960 watts.
En 30 días esos dos tubos consumen 28800 watts.
En 12 meses el consorcio consume 345,6 Kw solamente en la luz de los ascensores. Sólo en mantener su iluminación permanente los 365 días del año, aun cuando nadie estuviera en su interior.
Compárese con el ahorro que se obtendría si el ascensor sólo se iluminara cuando alguien lo usa, mediante células fotoeléctricas de presencia con lámparas de 15 watts de bajo consumo de iluminación equivalentes a lámparas incandescentes de 75 ó 100 watts. Aún con los actuales tubos o con lámparas comunes de 75 watts, ya que su encendido y consumo sería insignificante comparado con el tiempo de encendido actual.

Palieres

Esas mismas lámparas de 15 watts, una por pasillo en 8 pisos con un encendido de 10 horas diarias promedio, consumen 1200 watts diarios, encendidas mediante célula fotoeléctrica. Aproximadamente 1,2 Kw por día.
Mensualmente el consumo es de 36 kilowatts. Anualmente: 432 Kw

345 de ascensores hoy, contra 432 para iluminar los palieres. 345 contra 432 kilowatts. Algo así como 87 kw anuales de diferencia. 7 Kw y cuarto por mes. Parecería tratarse de una inversión inteligente y de una mejora en iluminación, por ende, en seguridad. Sólo pensemos en una emergencia de evacuación del edificio.

Iluminar 10 horas nocturnas (promedio) los hoy oscuros y peligrosos palieres costaría siete kilowatts más por mes si se adoptaran ambas alternativas.

Seguridad

Es ocioso decir que la “improvisación” realizada en la iluminación de palieres ante la emergencia del "ahorro de energía" también pudo contemplar el encendido simultáneo de las lámparas centrales de los pisos contiguos. Ello hubiera permitido llegar al piso inmediato superior o inferior con plena iluminación de los últimos escalones, sin riesgo de caída. No se contempló en su momento; tampoco después. No se pensó en la seguridad.

(En este caso, estas líneas no pretenden ser un estudio técnico, sino un elemental análisis hecho desde el sentido común)



Consideración y respeto

A menudo estas simples palabras cierran a modo de saludo de despedida una nota epistolar. Es una formalidad.
Pero en el trato diario, se imponen como condiciones indispensables para que las relaciones interpersonales sean lo mejor posibles.
Mucho más aún se deben esa consideración y ese respeto cuando un mandatario se debe a sus mandantes.

Si equivocadamente un inferior olvida o soslaya esas premisas, la relación se resentirá.
Cuando el destrato y la falta de respuesta se hace común, la relación se resentirá.
Cuando negativas a dar respuestas lógicas por parte del mandatario se hace persistente y obcecada -un domicilio legal, por caso-, la relación se resentirá.
Cuando hay falta de consideración para con sus mandantes en el cumplimiento de los compromisos asumidos -tal la fecha de cobro-, la relación se resentirá.
Cuando ese irrespeto se extiende a la pretensión de considerar que sus mandantes deban atenerse a su extemporánea presencia y caprichosas fijaciones de fechas luego incumplidas -cobro de expensas, fechas de asambleas-, la relación se resentirá.
Cuando la ignorancia o desatención del inferior hacia sus mandantes acerca de temas de suma importancia para estos últimos se hace permanente, y sólo sostenida por una mirada personal a sus decisiones inconsultas, la relación se resentirá.
Cuando la ausencia casi permanente en la atención de temas de su exclusiva responsabilidad se hace moneda corriente -por caso, puerta de entrada-, la relación se resentirá.
Cuando se escatime ofrecer mayor información para una mejor mirada en los análisis de interés de sus mandantes, la relación se resentirá.
Cuando sus mandantes observen esa desidia y desinterés para con ellos, la relación se resentirá.
Cuando sus mandantes vean desprolijidad en tareas profesionales, la relación se resentirá.
Cuando sus mandantes noten incumplimientos legales con graves riesgos para ellos y sus patrimonios, la relación se resentirá.
Cuando sus mandantes comprueben que hay "errores" en lo que ellos abonaron depositando esa confianza en su mandatario, esa relación se resentirá.

Tales hechos mantenidos en el tiempo sin reparación, no hacen más que resentir la relación a punto tal de tornarla insostenible.
Jaqueada la confianza, base fundamental para cualquier relación, hace carecer de sentido la misma relación.

Este texto estuvo escrito antes de la Asamblea del 27 de marzo de 2006, y de la renuncia del administrador y sus motivos.
Debo confesar que luego de la misma y de las manifestaciones del mandatario administrador del consorcio asumiendo responsabilidades, reconociendo errores y aceptando desaciertos, siento que los términos usados deben dar lugar a que el responsable recomponga lo mal actuado.
Su espíritu contemporizador y propenso a armonizar en función de obtener los mejores resultados para el consorcio distó de otros espíritus -quizá más mezquinos o centrados en sí mismos- donde afloró la intolerancia, la ubicación como víctimas, y reverdecieron viejas prácticas altisonantes, más allá de las personas. Desnudaron sus miradas, y así lo dijeron.
Queda para el administrador la oportunidad de enmendar sus errores u omisiones por él reconocidas en una actitud que lo enaltecerá en la medida que cumpla con lo ahora prometido. Por verse.
Queda para otros la angustiosa espera de anhelados lauros por su denodada tarea en ese, su protagónico paso por el Consejo de Administración.



Observaciones en expensas

Ya en el ejercicio anterior se pueden observar "errores" que no fueron observados en su momento. Ni por los copropietarios ni por el Consejo de administración. Mínimos, y atribuibles a la transcripción de datos.
En agosto de 2003 se paga a CODEBA la cuota 12/12 de la factura 0001-00024776, al mes siguiente, setiembre de 2003, se paga la cuota 1/12 de la misma factura 0001-00024776.
Y al mes siguiente, octubre de 2003, se paga la factura 0001-28124 "Pago saldo total". No queda claro, por lo que obligaba a un análisis más detenido.

En el ejercicio a considerar, se puede observar que en marzo de 2004, siempre en pagos a CODEBA, se paga al contado la suma de $ 243.- "Limpieza semestral de Tanques de Agua" sin detallar número de factura. Pero al mes siguiente se subsana la omisión detallando un número, y se vuelve a pagar $ 243.- "Limpieza semestral de Tanques de Agua". Es aparentemente un doble pago de 243 pesos.
En setiembre de 2004 se paga a RODIMAX la factura 0001-00002546 por $ 70.- y en noviembre de 2004, se paga al mismo proveedor la factura 0001-00046. Aparentemente, faltan tres dígitos en esta última numeración, pero los dos últimos dígitos son iguales a la anteriormente pagada. ¿Pudo ser la misma factura?
En octubre de 2004 se paga # DF DANIEL E. SODOR Fc 0001-00036 Limpieza y desinfección de Tanques de agua y Cisterna $ 220.- Este proveedor no figura inscripto en el Registro de Proveedores del GCBA. Esta anomalía se reitera en Junio de 2005 y en Diciembre de 2005.
En julio de 2005 se paga a CALDEN Desinfecciones la Fact 0001-02193 (faltan 3 dígitos) por $ 70.- imputándola al trabajo de Junio. Esta misma factura 0001-02193 (faltan 3 dígitos) se vuelve a pagar en agosto pero imputándola ahora a Julio.
En julio de 2005 se paga a MATAFUEGOS "L Y S" la Fact 0001-01040 por $ 49.- . En octubre de 2005 se vuelve a pagar la misma factura 0001-01040 por $ 49.-
En todas estas últimas faltan tres dígitos en la numeración.

Se puede establecer un cierto grado de duda acerca de la corrección de las liquidaciones ya que la exposición es incorrecta en su detalle como se observa simplemente al ver que hay repeticiones y en los números de facturas faltan dígitos que completen la numeración establecida por la AFIP que permitan identificar con certeza cada documento.
Lo expuesto no supone otra cosa que una necesaria revisión más exhaustiva con la documentación respaldatoria.

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